Era Jesús una especie de Superman…?

Escrito por en 04/03/2019

Uno de los personajes ficticios más famosos del siglo XX es Superman, creado originalmente por el escritor norteamericano Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster en 1932.

Según la historia original, Superman nació en el planeta Krypton con el nombre de Kal-El. Sus padres lo enviaron a la Tierra en una nave, siendo apenas un niño, antes de que su planeta fuese destruido. Fue descubierto en una granja de Kansas por Jonathan y Martha Kent, quienes lo adoptaron como hijo suyo y le pusieron por nombre Clark Kent.

Muy pronto vino a ser evidente que Clark poseía habilidades y poderes sobrehumanos, que eventualmente decide usar para beneficio de la humanidad. Aparte de su capacidad para volar, Superman posee:

  • Súper fuerza

  • Longevidad sobrehumana

  • Piel muy dura que prácticamente no puede ser atravesada por nada (por eso se le conoce como “el hombre de acero”)

  • Súper velocidad

  • Poderes de visión (incluyendo visión de rayos X, visión calorífica, telescópica, microscópica e infrarroja)

  • Súper oído

  • Súper aliento capaz de bajar la temperatura al punto de congelación o crear vientos huracanados


Las Incongruencias del Personaje

Por supuesto, los creadores del personaje no se molestan en explicar algunos de los detalles incongruentes de la historia. Por ejemplo:

  • ¿Cómo puede estar sujeto a las leyes del crecimiento siendo un hombre de acero?

  • ¿Cómo pueden sus órganos internos procesar los alimentos?

  • ¿Cómo es posible que con sólo ponerse unos espejuelos pueda ocultar su doble identidad, aún a los amigos más cercanos (a pesar de que siempre que aparece Superman, Clark Kent desaparece)?

Este tipo de incongruencia no tiene que ser explicada, porque todo el mundo sabe que se trata de un personaje ficticio.


El Jesús Histórico: Algo Completamente Distinto

Pero cuando estudiamos el personaje de Jesús en la Biblia, nos topamos con algo completamente distinto.

El Jesús que se revela en los evangelios es un personaje histórico que vivió en un tiempo y una geografía específicos. Y no era una especie de “Súper Hombre”, con capacidades extraordinarias similares a las de Superman, sino un ser humano como tú y como yo, excepto en el hecho de que Él nunca pecó.

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (Hebreos 4:15)


Las Limitaciones de Jesús como Hombre

Jesús tenía como Hombre las mismas limitaciones que todo hombre tiene:

  • No podía volar

  • No tenía un súper oído

  • No tenía un súper aliento

  • No tenía una piel impenetrable (como quedó claramente evidenciado en la cruz del Calvario)

Su cuerpo humano estuvo sujeto a las mismas leyes de crecimiento que el tuyo. Jesús tenía que comer, beber y descansar igual que todos nosotros.

“Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.” (Lucas 2:52)

“Y después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, al final tuvo hambre.” (Mateo 4:2)

“Y se levantó, reprendió al viento, y dijo al mar: ¡Calla, enmudece! Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.” (Marcos 4:39) [Aquí vemos que aunque Jesús dormía, también ejercía su autoridad divina.]


Dos Naturalezas en una Sola Persona

Pero al mismo tiempo, Jesús era la segunda Persona de la Trinidad, con todos los atributos y capacidades que hacen que Dios sea Dios.

Dos naturalezas en una misma persona:

  • La divina

  • La humana

Interactuando juntas, pero sin mezclarse una con la otra y sin modificarse entre sí.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” (Juan 1:1)

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” (Juan 1:14)


El Misterio de la Encarnación

Así como la naturaleza humana de Jesús no disminuyó en ningún sentido su naturaleza divina, así tampoco Su naturaleza divina dotó de “súper poderes” a Su naturaleza humana.

Jesús no dejó de ser Dios al hacerse Hombre, pero por amor a nosotros cubrió momentáneamente Su naturaleza divina bajo el velo de Su humanidad.

Los hombres contemporáneos a Jesús no lo veían con una aureola alrededor de la cabeza o emanando una luz de Su cuerpo, como aparece en muchas pinturas religiosas. Ellos veían a un Hombre que no se distinguía físicamente de los demás en ningún sentido.

“Porque no tiene hermosura ni esplendor; le vimos, y no hay aspecto que deseemos en él. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.” (Isaías 53:2-3)

“El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2:6-8)


El Verdadero Héroe de las Escrituras

Este Hombre, Jesús, es Dios encarnado, el gran Héroe de las Escrituras y el Autor de nuestra salvación; el Único que merece toda gloria, honra, honor y adoración ahora y por siempre.

Él es el Único a quien debemos confiar toda nuestra vida porque es una Persona real que se identificó plenamente con nosotros en nuestra humanidad, excepto que Él nunca pecó.

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” (Isaías 9:6)

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12)


Su Victoria y Su Promesa

Él ascendió a los cielos después de Su muerte y resurrección, y ahora está sentado a la diestra del Padre, desde donde regresará para buscar a los Suyos, para que reinemos junto a Él por los siglos de los siglos.

“A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.” (Hechos 2:32-33)

“Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” (Juan 14:3)

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” (1 Tesalonicenses 4:16-17)


Conclusión: ¡Alabado Sea Nuestro Señor!

Jesús no es un personaje ficticio como Superman. Es el Dios-Hombre, el Salvador del mundo, el Único que dio Su vida por nosotros y resucitó al tercer día.

Mientras que Superman es una invención humana que refleja el deseo del hombre de tener un salvador, Jesús es el Salvador real que Dios envió para redimirnos del pecado y de la muerte eterna.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” (Colosenses 3:17)

¡Alabado sea nuestro bendito Señor y Salvador!!


Autor

Sugel Michelén


Canción actual

Título

Artista